Sócrates Fernández: ¨Los derechos no han caído del cielo, son el resultado de años de lucha y sacrificios¨

El minero berciano Sócrates Fernández, trabajador de La Hullera Vasco Leonesa, actualmente en liquidación, visitó Edimburgo para hablar sobre el conflicto minero en España y las décadas de lucha de un colectivo, que en la actualidad batalla contra su desaparición y para que el gobierno en funciones, presidido por Mariano Rajoy, cumpla con lo acordado en el último Plan del Carbón (2013-18). A la charla organizada por Spanish Workers Edinburgh también fue invitado el escocés Kenny MacDonald, minero que participó en todas las grandes huelgas que tuvieron lugar entre 1972 y 1984 en el Reino Unido y que trabajó en el sector desde 1968 hasta el cierre de las últimas explotaciones en 1989. Cosmopolita Scotland ha querido aprovechar esta ocasión para contar la historia de un colectivo que es imprescindible conocer, para entender la evolución de la clase obrera y de los derechos de los trabajadores, tanto en el Reino Unido como en España.

Noelia Martínez Castellanos

[cml_media_alt id='5858']Intercambio de regalos entre los dos mineros que protagonizaron la charla[/cml_media_alt]
Intercambio de regalos entre los dos mineros que protagonizaron la charla

Aprender de la historia para que no se repita; ese fue el telón de fondo de la charla sobre minería Miners’ Fight: Don’t Close Our Mine, organizada por el movimiento de trabajadores Spanish Workers Edinburgh, que tuvo lugar el pasado mes en la capital de Escocia, y en la que un minero de España y otro de Escocia compartieron, con un público mayoritariamente joven e inmigrante, sus experiencias de lucha.

Hubo lleno en una sala en la que, en algún momento, incluso parecieron escucharse los ecos del Santa Bárbara Bendita. El tema generó interés entre propios y ajenos. No era para menos. Como ambos invitados recalcaron durante el evento, la lucha de los mineros del carbón, es la lucha de todos los trabajadores.

Aunque esto no siempre ha sido así. Durante la huelga de 1984 en el Reino Unidolos sindicatos de los otros colectivos de trabajadores que dependían de la industria del carbón siguieron trabajando, cuando podían haber secundado la huelga con nosotros. El congreso sindical no hizo nada tampoco. El resto de líderes sindicales pensaban que el blanco del gobierno de Thatcher eran los mineros y que si no se movían, a ellos no les iban a hacer nada. Pero toda la legislación que el gobierno de Thatcher aprobó para minimizar el poder de los sindicato les afectaba tanto como a nosotros”, explicaba Kenny MacDonald durante su intervención.

Lecciones de historia

Después de la proyección de un breve vídeo sobre los enfrentamientos de los mineros leoneses y la policía durante la huelga del sector en el 2012, los dos invitados hicieron un repaso por la historia de la lucha de los mineros del carbón en ambos países.

Aunque hoy en día sea difícil de creer, hubo una época en la que las huelgas de los trabajadores, concretamente las del colectivo de mineros, suponían triunfos que se traducían en mejoras de las condiciones laborales e incluso en derrocamientos de gobiernos.

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Lo recordaba en primer lugar Kenny Macdonald, antiguo trabajador de la empresa minera National Coal Board (CNB). El minero escocés explicó el contraste de las tres grandes huelgas que tuvieron lugar entre los años setenta y ochenta en el Reino Unido; en las de 1972 y 1974 los mineros ganaron con cierta facilidad. La segunda, obligó al primer ministro británico conservador Edward Heath a declarar el Estado de Emergencia y a convocar elecciones; unos comicios que los conservadores perdieron.

La huelga de 1984 fue una huelga económica. Los mineros defendíamos nuestro puesto de trabajo y nuestras comunidades. Thatcher estaba interesada en acabar con el movimiento sindical

[cml_media_alt id='5873']Margaret Thatcher en 1983. By Rob Bogaerts / Anefo (Nationaal Archief) [CC BY-SA 3.0 nl (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/nl/deed.en)], via Wikimedia Commons [/cml_media_alt]
Margaret Thatcher en 1983.

Tras esas victorias, los mineros británicos no se imaginaban que un arduo plan gestado durante diez años por los conservadores, encabezados por Margaret Thatcher, y secundado por la falta de oposición de los laboristas, iba a terminar con el cierre de todas las minas de carbón del país, y en última instancia, debilitando sobremanera al movimiento sindical:

¨Cuando comenzamos la huelga de 1984 el Gobierno conservador ya estaba preparado para acabar con todos los movimientos sindicales; nos estaban esperando. Pero no fue solo el Gobierno de los Tories el que estaba decidido a acabar con el movimiento sindical. También lo estaban los laboristas, que dieron cuenta de que si pudimos derrocar a un gobierno conservador, podíamos hacer lo mismo con ellos. Cuando Thatcher presentó la legislación contra los sindicatos, se aprobó sin una oposición real. Dejaron que pasara y ese fue el principio del fin,¨aseguraba Kenny MacDonald.

[cml_media_alt id='5866']Manifestación de mineros en Londrés en 1984. Imagen de Nick de Bristol, UK (Miners' Strike rally, 1984) [CC BY 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/2.0)], via Wikimedia Commons[/cml_media_alt]
Manifestación de mineros en Londrés en 1984.

Los mineros perdieron la huelga y cuando volvieron a sus puestos de trabajo las cosas fueron de mal en peor. Muchos trabajadores aceptaron ofertas de prejubilación, lo que provocó la perdida de afiliados en los sindicatos. Además, las empresas exigían cada vez más productividad con menos mano de obra, lo que impedía mantener la viabilidad de la industria. “El mayor golpe de Estado de Thatcher fue hacer creer a todo el mundo en el país que los mineros queríamos hacer una revolución y derrocar al gobierno; cuando todo lo que queríamos era volver a nuestros puestos de trabajo. Lo que necesitamos ahora es que haya gente dispuesta a ir a la cárcel por sus derechos. Aunque no veo que eso vaya a pasar pronto”, sentenciaba el minero escocés.

Echa un vistazo a La huelga de 1984 en fotos de la mano de Martin Shakeshaft

El mayor golpe de Estado de Thatcher fue hacer creer a todo el mundo en el país que los mineros queríamos hacer una revolución y derrocar al gobierno

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Demasiados paralelismos

El minero leonés Sócrates Fernández también hizo una intervención en orden cronológico sobre la larga trayectoria de la lucha minera en España. Fernández comenzó su relato con la Revolución de Asturias en 1934; siguió con la huelga de 1962, conocida como La Huelgona, en la que mineros y trabajadores de otras  industrias abrieron las primeras grietas al régimen fascista. Consiguieron mejoras laborales, y lo que es más importante, elevaron la conciencia de clase de los trabajadores al plano político¨; y puso especial ímpetu en el período entre 1988-1998 marcado por la entrada de España en la Comunidad Económica Europea y a partir de la cual “todas las conquistas conseguidas en la etapa anterior comenzaron a perderse”.

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Los planes del carbón también han sido una forma de aplacar la combatividad de las comarcas mineras

[cml_media_alt id='5881']El Presidente Felipe González firma el tratado de adhesión de España a la entonces Comunidad Económica Europea[/cml_media_alt]
El entonces Presidente del Gobierno Felipe González firma el tratado de adhesión de España a la entonces Comunidad Económica Europea

Las exigencias desde Europa eran claras: había que reducir las plantillas de las industrias que ellos denominaban como “no competitivas”, y eso incluía a la minería. Así, el número de mineros se reduce de los 80,000 – 85,000 que había a principios de los 80, a 20,000 a finales de los 90. Este proceso que tuvo lugar durante los gobiernos de Felipe González se conoce coloquialmente como el proceso de la reindustrialización.” “Era un eufemismo, aclara Sócrates, porque tal proceso nunca tuvo lugar. Lo que se produjo en realidad fue una bajada de las producciones industriales.”

Ante tal situación, la lucha de las comarcas mineras, pequeñas pero con poblaciones grandes muy dependientes de la actividad minera, se materializó en los conocidos como “Planes del Carbón”. “Su objetivo era ir reduciendo la actividad del carbón a través de dos formulas: marcando una edad límite para la pre-jubilación y con bajas indemnizadas especiales para los trabajadores que deseasen abandonar el sector. Paralelamente a estos planes se ponen en marcha los ‘Planes Miner’ que daban dotaciones a las comarcas mineras, sobretodo para infraestructuras. Estos planes fueron conquistas de los trabajadores, resultado de muchas décadas de lucha. Pero también eran una forma de aplacar la combatividad de los trabajadores de las comarcas mineras,” explicaba el minero leonés.

 

En 2012, con la finalización del último Plan del Carbón (2006-2012) y ante la negativa del gobierno de Mariano Rajoy para desarrollar uno nuevo, se produce un punto de inflexión que comienza con la huelga entre mayo y agosto de 2012 (respalda por el 100% del sector) y culmina con la Marcha Negra a Madrid. Esta última, en palabras de Sócrates Fernández, resultado ¨de la necesidad de descargar la presión sobre los municipios mineros, tomados prácticamente por la policía y la guardia civil¨.

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Esta marcha visibilizó la lucha minera y fue respaldada por muchos colectivos de trabajadores del país, pero como el propio Fernández explica en un ejercicio de autocrítica, “no supimos dar el último impulso. Se produjeron una serie de incomprensiones entre las organizaciones sindicales que conducían aquel proceso y finalmente, una lucha que había conseguido bastantes objetivos y poner al gobierno contra las cuerdas, se desactivó con un acuerdo verbal entre el Gobierno y los interlocutores de la firma de un último plan del carbón (2013-2018). Un plan que el Gobierno ha incumplido desde el primer momento y que está resultando en expedientes de regulación, despidos y cierres de empresas.¨

Sócrates conoce bien de lo que habla, pues la empresa para la que trabaja, la Hullera Vasco Leonesa, acaba de entrar en proceso de liquidación. Pero su determinación no decae y afirma: ¨En todo este conflicto y esta batalla que tenemos por delante de intentar conseguir las mejores condiciones laborales no solo para los mineros, sino para todos los trabajadores del país, nosotros siempre recordamos que todo lo que tenemos, los derechos sociales y laborales, no nos han caído del cielo, han sido el resultado de constantes luchas y sacrificios”.

Por eso, asegura, la lucha debe continuar.

Cabecera de Javier Bauluz para Periodismo Humano.
Fotos de Tony Coult, Rob Bogaerts, Nick, Ministerio de Exteriores de España y Javier Bauluz para Periodismo Humano.

Autor: Noelia Martinez

Periodista con especialidad en estudios africanos y gran experiencia en interculturalidad (Escocia, Filipinas, estudios africanos, España). Emprendedora autónoma, fundadora de Not Just Words, empresa proveedora de servicios de traducción (ING>ESP), comunicación y redacción de contenido. Twitter @peli_1982 o Linkedin.

Specialised journalist in African Studies with great experience in intercultural issues (Scotland, Philippines, African Studies, Spain). Self-employed entrepreneur trading as Not Just Words providing translation (EN>SP) communication and content writing services. Twitter @peli_1982 or Linkedin.

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