¿Quieres cuidar los árboles? Utiliza el sol


Jordi Albacete – Periodista ambiental.


El tratamiento del agua con luz solar para hacerla segura y calentarla salva vidas, mejora la salud y evita que los árboles sean talados para leña.

¿De qué sirve plantar un árbol si nunca llega a la edad adulta? Esto es lo que Kemo Fatty se pregunta en el pequeño país saheliano de Gambia. Kemo es un agricultor local que dirige Green Up Gambia, una asociación de reforestación comunitaria. Kemo sueña con el día en que verá  a las pequeños arboles de acacias, moringas, papayas y palmeras alcanzar su plena madurez.

Un profesor en Gambia les explica a los niños la importancia de plantar árboles. Fotografía de Green Up Gambia.

Los árboles adultos proporcionarán frutos, oportunidades de cultivo y sombra para sus vecinos. Kemo sabe, además, que los árboles también frenan la erosión del suelo y hacen que el terreno de los pueblos sea más resistente a los fuertes vientos, tormentas e inundaciones. Sin embargo, Kemo se enfrenta a una dura realidad: no puede detener que otros continúen talando árboles.


La deforestación en África occidental

La deforestación en África occidental está muy extendida, desde los bosques tropicales de la Guineas [Conakry y Bissau] hasta los bosques semiáridos del Sahel. Los bosques de sabana y las selvas, están desapareciendo en África occidental a un ritmo doble al de la tasa mundial, y el 90% de los bosques originales en esta región ya se han destruido, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Las cifras son alarmantes, y un estudio realizado por Mongabay ilustra la amenaza a los bosques tropicales en varios países de África occidental como Guinea, Costa de Marfil, Togo, Benín y Ghana. Según el Fondo de Inversión en el Clima (CIF, en sus siglas en inglés) del Banco Mundial, el 50% de los bosques en Ghana está experimentando una tasa de deforestación del 2% por año desde el año 2000, una de las más altas del mundo. Ghana podría perder todos sus bosques en 2040 si continúa a este ritmo.


Condiciones de vida para las mujeres y el uso de leña

Cada día, Zeynabou Alassane Maiga, una niña de diez años de la región de Tombuctú en Mali, se imagina el momento en el que no tendrá que ir al río para lavarse antes de ir a la escuela. Su madre ya le ha advertido, en numerosas ocasiones, que no puede usar leña para calentar el agua para lavarse. “Esto me molesta, porque significa que no puedo lavarme todos los días antes de ir a la escuela”, afirma Zeynabou.

Barry Aliman, de 24 años, en bicicleta con su bebé para recoger agua para su familia, en la aldea de Sorobouly cerca de Boromo, Burkina Faso. Foto de Ollivier Girard / CIFOR


Historias como la suya son comunes en lugares como Niafounké y Rharous, en la región de Tombuctú. Las niñas y mujeres jóvenes usan el agua del río Níger, los pozos y los estanques para sus necesidades diarias. Estas fuentes de agua causan diarrea, lo cual es un problema constante para los aldeanos.
La dependencia de la leña es la causa principal de deforestación en África.

Las niñas y las mujeres van al bosque a recoger leña para hervir el agua y cocinar. En países como Burkina Faso, los árboles talados para obtener combustible proporcionan alrededor del 80 por ciento de las necesidades energéticas domésticas del país. Sin embargo, encontrar o comprar la madera no es fácil.

Las nueces de karité trituradas y tostadas se muelen hasta formar una pasta fina. Burkina Faso. Foto de Ollivier Girard / CIFOR


Escasez de leña


Hindou Aguissa, de la aldea de Boronda, también en la región de Tombuctú, se las tiene que ingeniar para encontrar leña cerca de su aldea. A menudo, no le queda otra opción más que comprarla. El dinero es casi un lujo para ella, y  sin embargo tiene que gastar varios francos CFA cada día solo para atender a sus necesidades diarias como cocinar, calentar y hervir el agua.
Caminar 15 kilómetros para encontrar agua es una tarea diaria para mujeres como Adizatou Wallet Almoustapha en el pueblo de Tintadenit.

Ninguno de los aldeanos puede beber el agua del estanque cercano porque está contaminado. La batalla de Adizatou por encontrar agua potable está muy extendida en toda África. Los pozos y las instalaciones existentes para acceder al agua no están bien conservados en todo el continente. Esto lleva a las comunidades a buscar el agua en fuentes inseguras, como muestran diferentes informes.


Mercado de leña en el centro de la ciudad maliense de Djenné. La madera es el combustible número uno en muchos países en desarrollo. A menudo las personas deben viajar largas distancias para recoger suministros que se están reduciendo. Fotografía de Stephen Codrington para Planet Geography.


La rápida deforestación también se traduce en la migración de las zonas rurales a las urbanas. Esta rápida urbanización conduce a una falta de actividad agrícola, desnutrición y propagación de enfermedades.


Reforestación del Sahel

La aceleración de la deforestación también se traduce en la emigración del campo a la ciudad.

Un agricultor en una pequeña ciudad en el norte de Burkina Faso, Yacouba Sawadogo, decidió reinventar la agricultura después de observar cómo sus vecinos estaban emigrando a las principales ciudades: Ougadougou y Bobo Diolausso. Esta rápida urbanización conduce a una falta de actividad agrícola, desnutrición y propagación de enfermedades, tanto en el campo como en la ciudad.


Sawadogo ha retomado una conocida técnica tradicional de cultivo. Esta técnica, los hoyos zaï, le ha servido a Sawadogo para crear un área boscosa grande y fácil de cultivar. En plena estación seca, Sawadogo cava hoyos en tierras degradadas, agregando estiércol, hojas secas y termitas.


Estos insectos ayudan a romper el suelo compactado. Al crear túneles subterráneos, construyen un sistema de riego natural que hace que el suelo absorba mejor la lluvia. Las termitas hacen este trabajo justo antes de que comience la temporada de lluvias.


La innovación de Yacouba Sawadogo está revitalizando su pueblo. Sawadogo ha logrado reforestar 12 hectáreas de bosques con 60 especies de árboles. En este gran oasis este granjero burkinabé ha logrado transformar el clima.

Yacouba Sawadogo, excava hoyos para recuperar el suelo. Foto de Chris Reij para World Resources Insitute.


La presencia de más árboles significa que haya más sombra, que bajen las temperaturas, además los árboles actúan como cortavientos y frenan la erosión. Los árboles también han elevado el nivel freático [el agua del subsuelo], haciendo que el agua sea más accesible. Uno de los éxitos de Sawadogo ha sido la combinación de huertos y bosque. De esta manera, el agricultor ha logrado asegurar los cultivos de mijo y sorgo.


Sawadogo emplea a muchos de sus vecinos de las aldeas cercanas. En los últimos 14 años, su técnica ha sido exportada a otros países africanos y asiáticos.

Sahel Eco e International Tree Foundation son dos oenegés que trabajan en África occidental desde hace décadas. Ambas organizaciones señalan que los gobiernos y las instituciones deben promover iniciativas populares como las de Yacouba en Burkina Faso.


¿Qué se puede hacer al respecto?


Plantar más árboles. Contar con la presencia de más árboles significa disponer de más sombra, disfrutar de temperaturas más bajas, tener más cortavientos y sufrir menos erosión. Los árboles también han elevado el nivel freático haciendo que el agua sea más accesible para el riego.

Pueblo de Loaga (en la carretera). Zona de reforestación baobab. Burkina Faso. Foto de Ollivier Girard / CIFOR

Abordar el cambio climático con bosques

En el país de Yacouba, Burkina Faso, el cambio climático está acelerando la desertificación, lo que obliga a los agricultores a adentrarse en los bosques. Necesitan nuevas tierras para la agricultura y la ganadería.

Allí, los agricultores dejan pastar libremente a su ganado para que encuentren suficiente alimento. Los animales hambrientos no dudan en comerse los árboles pequeños. Esto ralentiza todavía más la regeneración de los bosques.

Para empeorar las cosas, el cambio climático está haciendo que las sequías duren más. Estas sequías aceleran la desertificación de las antiguas tierras cultivables, según han publicado la científica principal del Centro para la Investigación Forestal Internacional, Esther Mwangi,  y la investigadora Monica Evans, en Landscape News.

La alarma ya está sonando. Según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés), la máxima autoridad mundial en materia de cambio climático, para evitar peligros ambientales sin precedentes no se debería sobrepasar el aumento de 1,5 grados centígrados.


Los niños cuidan a un  pequeño rebaño de ganado fuera de la aldea Zorro, Burkina Faso. Foto de  Ollivier Girard / CIFOR

Las temperaturas están aumentando en las tierras secas de los países subsaharianos y sus gobiernos están aprobando ambiciosos planes de reforestación. Saben que no queda mucho tiempo para adaptarse a los efectos del cambio climático. El gobierno de Burkina Faso planea plantar 5 millones de árboles para contrarrestar las 470.000 hectáreas de tierra  que cada año son degradadas, en este pequeño país del Sahel.

El gobierno de Burkina Faso planea plantar 5 millones de árboles para contrarrestar las 470.000 hectáreas de que cada año son degradadas, en este pequeño país del Sahel.


Una mujer conduce un carro de leña de regreso a la aldea de Zorro, Burkina Faso. Foto de Ollivier Girard / CIFOR


Las iniciativas son mejores cuando surgen desde abajo

Existen muchos desafíos para los programas forestales en África. La burocracia prolongada y la falta de transparencia son síntomas en muchos de estos proyectos.

Algunas relaciones clientelares entre las autoridades y las empresas pueden llevar al fracaso en la replantación de árboles, según datos del Banco Mundial.

Malawi, en el este de África, ha aprendido de algunos de sus errores previos en reforestación. El gobierno replantó las colinas de Kawandama con pinos en los años cincuenta. Los malauíes estaban realmente orgullosos de estos bosques de pinos, sin embargo, en poco tiempo los taladores furtivos habían cortado los árboles. No los replantaron.


Mujeres cargando leña en Malawi. Foto de Skip Russell.

En 2009, un empresario local, con ayuda financiera de USAID, comenzó a plantar árboles de Citriodora en las colinas de Kawandama. Hoy en día, una cooperativa local produce aceites esenciales de las hojas de este tipo de eucalipto. La cooperativa emplea a más de cien aldeanos locales que cosechan las hojas de Citriodora, dos veces al año.  

Los árboles de eucalipto, nativos de Australia, a menudo son criticados por su impacto en el medio ambiente. Estos secan las reservas subterráneas y hacer que el suelo sea más ácido en su capa superior. Sin embargo, muchos de los habitantes de las aldeas de Kawandama dependen de los ingresos generados por estas cosechas.

Energía solar, agua segura y caliente en el hogar

El uso de la energía solar para purificar y calentar el agua está ayudando a reducir el consumo de leña en diferentes partes de África. Este es el logro de la inventora y ambientalista sueca Petra Wadström. Esta microbióloga ha sido reconocida como una de las empresarias y ecologistas modernas más prestigiosas de Suecia.

Petra Wadström, inventora y fundadora de Solvatten. Fotografía de David Wadström.

Wadström inventó una garrafa solar para hacer el agua limpia y caliente accesible a quienes más lo necesitan. Wadström llamó a este bidón Solvatten, que significa sol y agua en sueco.

Solvatten, una solución múltiple

La garrafa Solvatten contiene 10 litros de agua y combina un sistema de purificación y calentamiento de agua. Esta tecnología es sorprendentemente simple y altamente efectiva. Los mecanismos de  purificación y calentamiento de agua funcionan exclusivamente con luz solar. Lo único que los usuarios deben hacer es llenar el bidón con agua, abrirlo y exponerlo al sol durante aproximadamente dos a tres horas. Luego obtendrán agua caliente que pueden utilizar para cocinar y otros usos domésticos. Además, pueden enfriar el agua simplemente colocando la garrafa en la sombra.

Uno de los secretos de este eficaz sistema de purificación y calefacción es cómo maximiza la luz solar.

El sistema de calentamiento Solvatten alcanza una temperatura de 75 grados centígrados. Esta es una de las características que hace de Solvaten un salvador de árboles.

La garrafa Solvatten está diseñada como un bidón doble. Se abre como un libro y cada una de estas mitades está cubierta con tapas especiales transparentes. Estas tapas permiten que los rayos solares destruyan la estructura de los enlaces de ADN de los microorganismos, evitando que se reproduzcan, y así  pasteurizar el agua.

La unidad tiene una vida útil de un promedio de 7 a 10 años, lo que significa que resiste los primeros años en que los niños son más susceptibles a las enfermedades transmitidas por el agua.

LWF demostrando la garrafa Solvatten a familias Turkana. Fotografia de Jesper Hornberg.

Al final del año, cuando una familia ha utilizado la garrafa Solvatten ha evitado la tala de  6 a 10 árboles de tamaño mediano. Desde que se distribuyeron estas garrafas, ya se han impedido la tala aproximada de 4.410.000 árboles. Una población forestal que cubriría alrededor de 600 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la de las ciudades de El Cairo o Madrid.

Este tipo de tecnologías sencillas, que evitan el uso de combustibles,  juegan un papel crucial en el avance de la reforestación en África, según el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR).

Impacto basado en pruebas

Solvatten ha brindado acceso al agua segura y caliente a quienes más lo necesitan en África, Asia y América Latina. El impacto en el uso de Solvatten en hogares empobrecidos, específicamente para las mujeres y las niñas, ha sido enorme.

Samake Fadimata Matrone, partera en Mali, con un bidón Solvatten. Fotografía de David Wadström.

Madame Samake Fadimata trabaja en un Centro de Salud en Mandiakoye, en la región de Tombuctú, en el norte de Mali. Ella ha estado utilizando su garrafa Solvatten durante tres años. “Cuando asisto a las comunidades nómadas de la zona, siempre llevo conmigo la garrafa Solvatten, porque no hay agua potable en esta región. Solvatten me provee de agua para mi propio consumo. Pero también  el agua limpia de Solvatten me ayuda como matrona tradicional para la higiene prenatal y postnatal. He constatado como con Solvatten, hay menos infecciones y enfermedades diarreicas. Este bidón me ayuda mucho para lograr mis objetivos de salud “, dice ella.
” El agua limpia de Solvatten me ayuda, como matrona tradicional para la higiene prenatal y postnatal “, afirma Madame Samake Fadimata.

Cambio climático y salud pública

En el país de Madame Samake, la organización humanitaria Plan International distribuye Solvatten para complementar proyectos en la construcción de resiliencia a través de escuelas seguras y la prevención de desastres en las comunidades.

La higiene segura con agua limpia es clave para una buena salud. Solvatten trabaja en diferentes intervenciones sanitarias para evitar enfermedades transmitidas por el agua. Fotografia de David Wadström.

Las garrafas Solvatten evitan la tala de árboles y ahorran dinero en los hogares donde falta infraestructura.

En Mali, un estudio académico en 2012 sobre el uso de Solvatten mostró que cada hogar que utiliza los contenedores de agua evitó hasta dos toneladas de emisiones de dióxido de carbono por año. El estudio mostró cómo estos hogares ahorraron casi ocho dólares estadounidenses en gastos de salud, que es el 12% del salario mínimo en Malí.

Trabajadores de la salud con algunos bidones Solvatten en el Centro de Salud Comunitario de Tintadeny, en Mali.

La innovación es clave

La sociedad africana está adoptando todo tipo de innovaciones, como la agroforestería, las energías renovables y las tecnologías de la información para prepararse para el futuro.

Los drones conservacionistas o las aplicaciones de etiquetado geográfico están capacitando a las comunidades y organizaciones africanas para monitorear el registro.

Fotografía tomada por un drone. Autor: Martin Wegmann – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0. Disponible en este enlace: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15499839

Estas nuevas tecnologías pueden ayudar a identificar sequías y deforestación. La expansión de los monocultivos de cacao es, a menudo, un motor de la deforestación. Los satélites y aviones no tripulados ayudan a rastrear la tala ilegal para la expansión de los monocultivos. Esto obliga a las empresas a rendir cuentas de sus operaciones.

Tecnologías de la información, parte de la solución

Las bases de datos colaborativas, conocidas como tecnología Blockchain, están revolucionando la manera en que pensamos sobre la economía y el clima. Bitcoin, la moneda criptográfica, es, sin duda, el uso más conocido de esta tecnología.

Poco se sabe acerca de cómo el uso de la tecnología blockchain permite tokenizar el consumo de energía y las emisiones de carbono. Las fichas se pueden valorar y comercializar como compensaciones de dióxido de carbono y créditos de dióxido carbono.

Blockchain for Climate ha desarrollado un borrador de especificación para un nuevo tipo de token llamado Unique Fungible Tokens (UTFs) que puede contener la información única de cada crédito.

Esta información incluye el lugar de origen, por ejemplo, tanto en un proyecto de reforestación o de energía renovable, se puede validar la autenticidad de un crédito de carbono, al mismo tiempo que se crea liquidez en el mercado para el crédito de carbono en sí.Veridium, Stellar, Noriy Poseidon son otros proyectos de la tecnología Blockchain que ayudan a comercializar la compensación del dióxido de carbono. Este comercio contribuye a la reforestación en África.

Combinación de cultivos

La adaptación al cambio climático no puede hacerse esperar en África. Las diferentes investigaciones apuntan a que los tomadores de decisiones adopten una combinación de soluciones para mitigar las graves sequías e inundaciones.

Reinventar la agricultura es una de las prioridades para adaptarse a la escasez de alimentos agravada por el aumento de las temperaturas. La agroforestería parece ser el camino hacia la subsistencia de los agricultores en África occidental.

Dos niños en Gambia a punto de plantar árboles.

La silvicultura y la agricultura combinadas abordan la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático, afirman los expertos. Pero para implementar estos métodos, los pequeños agricultores necesitan una inversión inicial.

Hay una amplia gama de nuevas técnicas agrícolas que deben ser presentadas a los agricultores: la diversificación de cultivos, el cultivo de setos y el uso de cercas vivas son solo algunas de estas buenas prácticas. Todas estas prácticas podrían jugar un papel vital en la mejora de la resiliencia al cambio climático.

Agroforestería y cambio climático

Algunos de los beneficios de la agrosilvicultura son la provisión de amortiguación de microclimas y la regulación del flujo de agua, según un estudio internacional liderado por diferentes universidades de África, Europa y los Estados Unidos.

La inversión en agroforestería, sin embargo, todavía es limitada. En contraste, los sistemas agrícolas intensificados específicamente para exportación de cultivos comerciales (monocultivos de cacahuete, cacao y algodón, entre otros), son altamente subsidiados, como muestra una investigación para Revista Internacional de Sostenibilidad Agrícola. Por razones similares, grupos conservacionistas critican la utilización de de los bosques para producir masa bioenergética.

También hay una serie de resistencias a la agroforestería de los agricultores de subsistencia. Cuando las propiedades son pequeñas, los agricultores pueden resistirse a compartir la tierra no utilizada. El estudio concluyó que cuando los terrenos son inseguros, por conflictos violentos, los aldeanos tienden a ser reacios a plantar árboles.

Johanny Sawadogo, Jefe del Servicio Forestal Provincial, está capacitando a los apicultores para producir colmenas y recolectar miel, en la aldea de Yalka, Burkina Faso. Foto de Ollivier Girard / CIFOR

La coordinación de estrategias

La coordinación en la implementación de tecnología innovadora y agroforestería es clave. Las políticas apropiadas deben respaldar la ejecución de estos avances. Por ejemplo, los drones conservacionistas pueden ayudar a controlar la tala ilegal, pero las comunidades necesitan una fuente de energía alternativa para la leña.

La reforestación a escala global podría mitigar los efectos del cambio climático en un 30 por ciento antes de 2030, según el IPCC. Sólo quedan 12 años para evitar el sobrepaso del aumento de 1,5 grados centígrados. Los efectos serán catastróficos si se sobrepasa este aumento. En África, las consecuencias pueden ser devastadoras. El reloj está contando hacia atrás.

Un niño de Gambia, plantando un árbol. Fotografía de Green Up Gambia.

La Gran Muralla Verde, la reforestación urgente para mitigar el cambio climático


12 años es el tiempo que queda para detener los efectos irreversibles sobre el clima para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados centígrados, según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).
Los científicos están instando al IPCC a presionar más a los gobiernos nacionales para que tomen más en serio el papel de los bosques en la lucha contra el cambio climático. Según un grupo internacional de 40 científicos, detener la deforestación es “tan urgente” como reducir el uso de combustibles fósiles.
Estos expertos argumentan que al proteger y reforestar los bosques, el mundo lograría el 18% de la mitigación necesaria para 2030 para evitar un cambio climático descontrolado.
Las tierras áridas del Sahel, donde se alcanzan temperaturas medias superiores a los  40 grados centígrados, son uno de los lugares más vulnerables del planeta al cambio climático. Los gobiernos nacionales y las organizaciones mundiales han establecido ambiciosas iniciativas de reforestación como La Gran Muralla Verde. Este proyecto internacional tiene como objetivo crear una zona de amortiguamiento de 11 millones de árboles entre el desierto y la sabana que atraviesa 11 países de África Occidental a África Oriental.
La Gran Muralla Verde tiene como objetivo detener la rápida desertificación de esta región árida. Para cumplir con este objetivo, grandes organizaciones como el Banco Mundial, las Naciones Unidas y la Unión Africana están apoyando esta iniciativa. Senegal es uno de los países que lideran la iniciativa de la Pared Verde.
Absamanan Mouduba, un jefe de aldea de este país de África Occidental, le dijo a la BBC en 2017 cómo la reforestación con acacias revierte la desertificación en su comunidad. “Cuando no había árboles, el viento solía desenterrar y erosionar el suelo. Pero ahora que el suelo está más protegido, las hojas producen compost y las copas de los árboles aumentan la humedad del ambiente y producen más sombra, por lo que hay menos necesidad de regar ”, dice.

Autor: Jordi Albacete

I am an environmental journalist. My passion for the protection of human and environmental rights has been inspired by research led journalism. My ambition is to communicate and inspire people to make positive changes in the environment. Twitter @albacetejordi or Linkedin.

Periodista medioambiental. Mi pasión por la protección de los derechos humanos y medioambientales se ha forjado a través de la investigación periodística. Mi objetivo es comunicar e inspirar a la gente para hacer cambios positivos y proteger el medioambiente. Twitter @albacetejordi o Linkedin.

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