Ahorros, desinversión y activismo para mitigar el calentamiento global

2016  acabó siendo un año decisivo para el compromiso global contra el cambio climático. Tres hechos en noviembre del pasado año han evidenciado el momento crítico para tomar acciones globales contra el calentamiento global:  la entrada en vigor el 4 de noviembre del Acuerdo de París, su ratificación en la Conferencia de Marrakech, celebrada entre los días 7 y 18,  y la victoria electoral de Donald Trump, el 9 de noviembre, quien proclamó en campaña electoral la posibilidad de que Estados Unidos, se retire como suscriptor del Acuerdo de París.  Ante las nuevas incertidumbres políticas en la agenda climática, una nueva estrategia se ha consolidado para presionar a los mercados en su reducción de emisiones de dióxido de carbono. El movimiento de desinversión ha conseguido que más de 600 corporaciones e instituciones e incluso algunos gobiernos retiren sus inversiones para mantener los objetivos de mitigación del calentamiento global. 

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Jordi Albacete y Aitor Mingo Bilbao 

El calentamiento global ya es una realidad. 2016 se ha registrado como el año más caluroso de la historia (por lo menos, hasta donde se tienen registros meteorológicos). Con la urgencia de frenar el aceleramiento del cambio climático y con los retos de la economía global con países emergentes como Brasil en colapso, el crecimiento económico y la mitigación del cambio climático están obligados a encontrarse.

El 85% del suministro de energía global proviene de los combustibles fósiles, es decir, del petróleo, del carbón y del gas natural.

Planta petroquímica en Grangemount (Escocia). Fotografía de Ric Lander.

El problema de conciliar la adaptación al cambio climático y el crecimiento económico se enraiza en la inseparable dependencia de nuestras economías en el consumo energético.

Desde 1950, los combustibles fósiles se han convertido en la principal fuente de emisiones de dióxido de carbono. Este gas es el principal responsable del efecto invernadero (1) y en consecuencia, del calentamiento global.

La explotación de combustibles fósiles es una actividad esencial de la economía global y explica la geopolítica actual con el entramado (2) de relaciones internacionales y conflictos entre regiones productoras, como algunos países árabes, y consumidoras, como Estados Unidos y China. Sin embargo, y a pesar de que el día día en la política nacional e internacional esté impregnado de petróleo, el ciudadano de a pie desconoce cómo se financia esta industria.

 

Especulación financiera y combustibles fósiles

Las industrias de combustibles fósiles cotizan en bolsa en función del número de reservas de las que disponen, tanto si se están explotando como si no.

Esta sobrevaloración de la capacidad extractiva de las empresas de combustibles fósiles genera más apetito en los inversores, los cuales ven en estas empresas una gran rentabilidad a largo plazo.

Las campañas ecologistas han etiquetado esta maniobra especulativa con el nombre de burbuja de carbono.

Indices bursátiles. CCo. Disponible en Pixabay.

La lógica de los mercados financieros que incentivan la inversión en la industria de combustibles fósiles va en contra de las advertencias de los científicos.

El hecho de que las reservas sin explotar se valoren como un activo, implica que los combustibles que están sin extraer tengan que ser comercializados en algún momento. Esto, a su vez, ayuda a mantener el valor de los combustibles extraídos.

Si estas empresas estuvieran valoradas únicamente por los combustibles en explotación real, su cotización bajaría, y por tanto perderían inversores que moverían su capital hacia otras industrias con mejores posibilidades de desarrollo, como las tecnologías de producción energética renovables.

Este desplazamiento de capital afectaría notablemente al prestigio de las empresas con más reservas sin explotar, que podrían ver perjudicada su capacidad de atraer inversión, según analiza un estudio de la universidad de Oxford de 2013.

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Origen e impacto de la desinversión

La desinversión no es un fenómeno nuevo. En el pasado, el caso más significativo fue la desinversión y boicot a productos sudafricanos durante la época del Apartheid para derogar el sistema de segregación racial.

En Estados Unidos, el movimiento de desinversión en combustibles fósiles se originó en 2005 y ha sido, entre los movimientos de desinversión, el que más rápido ha crecido. Un momento clave en la historia de este movimiento fue cuando, en 2014, los herederos de la fortuna petrolera de Rockefeller retiraron 50 billones de dólares en industrias de combustibles fósiles, justo antes de la celebración de la cumbre de cambio climático de la ONU ese mismo año.

Actualmente, más de 100 empresas de combustibles fósiles son objeto de campañas de desinversión en los Estados Unidos.

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Ante este panorama, los científicos exigen a la industria limitar la explotación por debajo del 20% de las reservas actuales y mantener el resto de los combustibles fósiles bajo tierra para evitar efectos catastróficos derivados del calentamiento global.

Sin embargo, las advertencias de la comunidad científica chocan con la realidad económica. La dependencia actual de nuestra sociedad y de la economía, tanto global y local, a la industria de explotación de combustibles fósiles es desproporcionada para iniciar la transición hacia un nuevo modelo energético. La retirada de la inversión en empresas de combustibles fósiles en función de sus reservas no explotadas tendría un coste de 2 billones de euros, según un estudio de Carbon Tracker.  

Logo del Ranking de Carbono de la organizacion Environmental Investment Organisation (Organizacion de Inversion Medioambiental).

Algunos economistas apuntan que si en este momento se tomasen medidas radicales para transitar a un nuevo modelo energético se produciría un nuevo debacle financiero más intenso que el del 2008, cuando explotó la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos.

En los últimos años han surgido varias iniciativas para recalcular el valor en bolsa de las empresas de combustibles fósiles. Por ejemplo, la Organización de Inversión Medioambiental (EIO en sus siglas en inglés) creó un índice bursátil (3) para valorar en las empresas el impacto medioambiental y su huella de carbono (emisiones totales de dióxido de carbono en las actividades productivas, comerciales o de consumo).

Desinversión y protección del planeta

Expertos en todo el mundo urgen a los gobiernos a descarbonizar urgentemente sus economías.

La descarbonización implica reducir las emisiones de dióxido de carbono frenando la actividad explotadora de combustibles fósiles y satisfaciendo la demanda energética actual.  Incrementar la inversión en el sector de las energías renovables es indispensable para lograr este objetivo.

En contra de las advertencias de los expertos en cambio climático, Donald Trump, en su campaña electoral, prometió justo lo contrario: incrementar la inversión en la industria de los combustibles fósiles y retirar las subvenciones de las energías renovables.

Una de las tácticas que se ha retomado en el activismo medioambiental para frenar la actividad de las empresas de combustibles fósiles es la desinversión en combustibles fósiles.

Esta práctica consiste en revelar la cadena de inversión de una empresa extractora a través de su accionariado y pedirles a estos que dejen de ser accionistas de estas empresas. Un objetivo primordial en esta campaña es proponer a estos accionistas inversiones alternativas, por ejemplo, en vivienda social o energías renovables, en las cuales pueden obtener un nivel de rentabilidad igual o mayor que en las acciones anteriores.

Uno de los ejemplos frecuentes en este tipo de campañas es la identificación de las acciones que los fondos de pensiones tienen en bolsa y si estas acciones están invirtiendo en las industrias de combustibles fósiles.

Samuel Arregocés (izquierda) y Danilo Urrea (derecha) de Colombia protestan frente al Parlamento Escocés contra las inversiones de los fondos de sus diputados en La Guajira, Colombia. Foto de Ric Lander.

En Escocia, el grupo ecologista Friends of the Earth Scotland [Amigos de la Tierra Escocia, en inglés] ha exigido al Parlamento escocés la retirada de los fondos de pensiones que invierten en BHP Billiton, la empresa responsable de la explotación de la mina de carbón a cielo abierto (4más grande del mundo, situada en la Guajira colombiana. Además, grupos de activistas colombianos han evidenciado cómo la actividad de esta empresa en el Cerrejón ha desplazado a poblaciones locales, vulnerado sus derechos y degradado los ecosistemas de la zona.

En 2015, y después de 20 años, 192 estados y la Unión Europea decidieron comprometerse para frenar el pronosticado e inminente cataclismo climático firmando un tratado no vinculante (5), el Acuerdo de París.

La intención de este pacto es mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados antes del 2100. Este límite permitiría evitar catástrofes medioambientales severas.

Gran parte de la comunidad científica exige un reto más ambicioso: no sólo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino absorber parte de estas emisiones con tecnología a gran escala, es lo que se conoce como geoingeniería o ingeniería climática. Por ejemplo, instalando grandes aspiradoras de dióxido de carbono para capturarlo y depositarlo herméticamente en otro lugar, evitando así su concentración en la atmósfera.  

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El Acuerdo de París (COOP 21) y la Conferencia de Marrakech (COOP 22)

Los líderes mundiales alcanzaron en 2015 en París, por primera vez, un cierto consenso para mitigar el cambio climático  tras conocer las predicciones de los científicos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés). Sus datos muestran que si no mitigamos los niveles de emisiones de gases invernadero y mantenemos los actuales, la temperatura global podría incrementarse entre 3,7 y 4,8 grados en 2100, en comparación con niveles preindustriales, es decir, de niveles previos a la segunda mitad del siglo XVIII.  

COP22 Marcha Climática del 2016 en Marrakesh. Fotografia de Richard Dixon, Director of Friends of the Earth Scotland.

Además de provocar una subida en la temperatura del nivel del mar, los científicos afirman que este incremento agravará los fenómenos climáticos extremos como inundaciones, sequías y ciclones. El límite fijado por los expertos, previo al Acuerdo de París, era mantener este ascenso a un máximo de 2°C.

Bandera de Naciones Unidas en la Sede de Nueva York. Fotografia de Edgard Winkler. CCo. Disponible en Pixabay.

Después de este acuerdo el objetivo se hizo más ambicioso: intentar limitar el incremento a un 1,5°C, en relación a los niveles preindustriales. Este límite permitiría evitar catástrofes medioambientales severas.

Uno de los grandes éxitos del Acuerdo de París fue conseguir que los dos países con más emisiones de dióxido de carbono en todo el mundo (Estados Unidos y China) suscribieran este acuerdo. En total la dos superpotencias son responsables de más del 40% de las emisiones globales de dióxido de carbono.

El Acuerdo es voluntario pero provee a los gobiernos de un marco legal para implementar políticas de mitigación, adaptación y finanzas para el 2020. Los expertos, la población civil que ha participado en la creación de políticas y los grupos medioambientales, han trabajado más de 20 años para alcanzar este acuerdo.

El consenso global de mitigación del cambio climático, después de 20 años de trabajo, podría estar en riesgo. El nuevo presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, proclamó en su campaña electoral que retiraría a los Estados Unidos del Acuerdo de París. Si así lo hiciera se enfrentaría a una oposición global. Michael Brune, director del Sierra Club, la organización ecologista más grande de Estados Unidos, se muestra inflexible ante la posición de Trump: “Sería muy difícil que Trump sacara a Estados Unidos del Acuerdo de París. Si lo intenta, se chocaría de frente  contra  una masa crítica que le llevaría a los tribunales, a los mercados, y a las calles”.

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Activismo medioambiental y desinversión

Muchos grupos medioambientalistas en todo el mundo se han coordinado globalmente y han apoyado campañas locales sobre desinversión. Su principal objetivo era concienciar a sus comunidades locales de los efectos que tiene la inversión de los activos financieros procedentes de  sus fondos de pensiones o universidades en bolsa.

El movimiento 350.org coordina iniciativas de desinversión en todo el mundo. El número en su nombre tiene una reivindicación muy concreta. La atmósfera, con todos los millones de moléculas que contiene, tolera una concentración de dióxido de carbono de 350 partes por millón, para que se puedan filtrar óptimamente todas las radiaciones solares así como las emisiones de gases desde la Tierra hacia la atmósfera.

Protesta del grupo de activistas BP or not BP en Edimburgo reclamando al Festival Internacional de Teatro la desinversión de esta compañía petrolelífera.

La presencia de dióxido de carbono en la atmósfera ya ha superado su punto óptimo, 350, y en este momento estamos en 400 partes por millón de CO2 y además estamos incrementando esta proporción en 2 partes por millón. Avanzar en este incremento puede provocar un giro climático con consecuencias totalmente impredecibles y extremadamente peligrosas para el planeta, según concluye el Dr. James Hansen, ex-director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales y uno de los climatólogos más respetados del mundo.

350.org lanzó en 2012 la campaña, “¡Adelante sin combustibles fósiles!” (Go Fossil Free!). La campaña urgía a las universidades e institutos profesionales, así como a las ciudades, instituciones religiosas, y fondos de pensiones a retirar sus inversiones de las empresas petroleras, de carbón y gas.

El movimiento ha crecido gradualmente más allá de las instituciones gracias  al impulso de grandes e influyentes organizaciones de nuevos sectores que se están deshaciendo de (6)  sus activos en combustibles fósiles. Actualmente, los grandes fondos de pensiones y las compañías privadas representan más del 95%  de los activos de quienes están comprometidos con la desinversión.

La campaña Divest-Invest [en castellano Desinvierte-Invierte] aglutina a iniciativas y organizaciones más importantes sobre  desinversión, entre ellas 350.org, con el objetivo de que se transfiera la financiación de las industrias de los combustibles fósiles al sector de las energías renovables. Otras muchas organizaciones como Friends of the Earth ScotlandPeople and PlanetFossil FreeMove Your Money también utilizan la estrategia de la desinversión para el mismo fin. Estos grupos organizan campañas de desinversión para presionar a universidades e instituciones públicas y privadas.

En 2016, el movimiento de desinversión se duplicó y ha conseguido que más de 600 instituciones y más de 50.000 personas hayan desinvertido 3,4 trillones de dólares en compañías dedicadas al negocio de los combustibles fósiles, desde que se iniciara esta campaña.

Desinversión en Escocia 

La agenda medioambiental y de descarbonización en Escocia, desarrollada durante los sucesivos gobiernos en Escocia, es una de las más ambiciosas del mundo y muestra su interés por el desarrollo sostenible. En 2015, la Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de la ONU sobre el cambio climático (CMNUCC) Christiana Figueres, calificó de “ejemplares” los avances de Escocia frente al cambio climático. Escocia se sitúa sólo por detrás de Suecia en la reducción de emisiones de dióxido de carbono.

Ocupación de la Universidad de Edimburgo en 2015 por activictas demandando a la institución la desinversión en combustibles fósiles. Fotografía de Ric Lander.

Algunas de las principales instituciones de Escocia, sobre todo las universidades, han sido pioneras en la desinversión de combustibles fósiles. La Universidad de Glasgow fue la primera universidad europea en desinvertir en la industria petrolífera. Esta histórica universidad retiró el equivalente a 23 millones de euros en energías fósiles de grandes empresas como BP, Chevron y Shell. La Universidad de Edimburgo ha sido una de las tres universidades, junto a Cambridge y Oxford, con más capital invertido en la industria de combustibles fósiles. En 2015, retiró sus inversiones de tres grandes compañías después de una intensa campaña orquestada por sus estudiantes y el grupo medioambiental People and Planet.

Por su parte, la organización Friends of the Earth Scotland lidera una campaña para la retirada de la inversión de los fondos de pensiones del parlamento escocés en las acciones de una de las grandes empresas de combustibles fósiles, la británica BHP Billinton. En total £1,7 billones procedentes de pensiones escocesas están invertidos en actividades de explotación y exploración minera, los cuales están emitiendo más carbono a la tierra y contaminando lugares como el Ártico o el bosque tropical de Borneo, y destruyendo el sustento (7) de los habitantes de las zonas donde operan, según la organización.

Activistas colombianos con miembros de Friends of the Earth Scotland reclamando la desinversion de los fondos de pension del parlamento escoces en la mina de carbon de La Guajira en Colombia.

En octubre del 2015, Friends of the Earth Scotland invitó a dos activistas colombianos para “denunciar los desalojos, el desarraigo y el exterminio cultural que se está produciendo en la Guajira colombiana”, según explicaba Danilo Urrea, miembro de Amigos de la Tierra Colombia, en una entrevista a Cosmopolita Scotland durante su visita. Y añadía: “Venimos a compartir experiencias con organizaciones europeas y a pedirles solidaridad con el pueblo guajiro. En concreto, a solicitar a los fondos de pensiones y a los inversionistas más responsabilidad en el Cerrejón (un holding colombiano donde diferentes empresas como BHP Billinton, AngloAmerican Glencore participan con acciones).¨

En 2013, el periódico británico The Guardian  clasificó a BHP Billinton como una de las 90 empresas responsables del 63% de los efectos de gas invernadero, desde el comienzo de la era industrial hasta 2010.

El modelo minero en la Guajira colombiana que ha instaurado la empresa “afecta los derechos de la población mientras cuenta con el apoyo financiero del gobierno colombiano y de los inversores donde los fondos de pensiones tienen sus acciones”, afirma Samuel Arregocés, uno de los campesinos desplazados, en una entrevista a Cosmopolita Scotland en 2015.

Escocia es tierra ancestral de Donald Trump (su madre nació en un pueblo escocés), y al igual que en Irlanda, el magnate y presidente norteamericano, posee negocios en los campos de Golf.  En abril de 2012, Trump instó al parlamento escocés a cancelar una propuesta de parque eólico offshore, ya que los aerogeneradores echaría a perder la vista de su Golf Resort, en Aberdeen. “Son feos, ruidosos… si Escocia hace esto, Escocia tendrá serios problemas, perderá el turismo que se irá a lugares como Irlanda, y se reirán de nosotros”, aseguró.

Cuando se le pidieron pruebas sobre sus afirmaciones acerca del impacto negativo de las turbinas en el turismo, Trump dijo: “Yo soy la evidencia, soy un experto de clase mundial en turismo”. Finalmente, en diciembre de 2015, la Corte Suprema de Justicia escocesa falló en su contra, lo que significó su tercera derrota legal sobre el caso.

Desinversión en España

En España el movimiento de desinversión tiene menos fuerza que en el norte de Europa o en Estados Unidos. Lo mismo ocurre con la capacidad adquisitiva de sus habitantes.

En Barcelona existe la plataforma 350.orgBCN vinculada al movimiento global 350.org.

Esta plataforma organizó, en 2015, en el Día Global de la Desinversión, una acción contra la caja de ahorros catalana, La Caixa, una de las cajas de ahorros más populares en España. La acción consistió en un flash mob en el centro social y cultural de la Obra Social La Caixa, en Barcelona.

La organización escogió esta entidad por ser la mayor accionista de la empresa petrolera Repsol, la compañía petrolífera española con más explotaciones en Latinoamérica. La Caixa poseía en aquel momento un 11,7% de participación. Además, esta entidad bancaria es una de las principales accionistas de Gas Natural Fenosa con una significativa participación del 35%, según los datos de este grupo ecologista, que también exigía la retirada de la inversión en esta compañía de gas.

Campaña Corazones Verdes en Barcelona. Foto de Domingo Escudero

En mayo de 2016, el grupo 350.orgBCN organizó una manifestación en Barcelona  con motivo de la acción global #BreakFree [Libérate en inglés – de los combustibles fósiles-].

La plataforma también ha realizado el documental Corazones Verdes Frente al Cambio Climático con participación de expertos en economía, soberanía energética y alimentaria. El documental pretende concienciar sobre la importancia del consumo responsable así como de la importancia del activismo en los movimientos sociales.

Desinversión en Latinoamérica 

Algunos países latinoamericanos como Brasil o Colombia son grandes exportadores de combustibles fósiles al mercado internacional.

Brasil, con una economía dependiente de la exportación de recursos naturales y combustibles fósiles, cuenta con una larga trayectoria de oposición de los grupos ecologistas a las intervenciones de las grandes corporaciones extractoras en el medio natural.

Indígena brasileño en la cumbre del cambio climático de Marrakesh en noviembre de 2016. Fotografía de Friends of the Earth Scotland.

La empresa petrolífera Petrobras cuenta con una gran participación en la financiación del sector público brasileño. El 51% de sus acciones están en manos del Estado brasileño, el mayor accionista (las fuentes de energía son uno de los mayores intereses públicos del país) El porcentaje restante pertenece a entidades privadas. La empresa ocupa el cuarto lugar en el ranking de las petrolíferas internacionales de capital con financiación mixta (pública y privada) más grandes del mundo. Petrobras es también la mayor compañía de América Latina.

Colombia, al igual que Brasil, es un gran exportador de recursos naturales. En lo que se refiere  a combustibles fósiles, el país cuenta con la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo, El Cerrejón. Esta mina obtiene inversión desde los fondos de pensiones del parlamento escocés.

Otros países latinoamericanos como Venezuela o Ecuador presentan situaciones similares a la de Brasil y Colombia: una alta dependencia de sus exportaciones y una gran participación de las industrias de combustibles fósiles en el sector público. En el otro lado del espectro estaría Chile, el país en Sudamérica con más dependencia energética del exterior.

La voluntad política de los gobiernos es necesaria para apaciguar (8) el cortoplacista apetito de los inversores y reorientar la transición energética. Para eso, los niveles de consumo deben bajar y los países deben asegurar su competitividad y crecimiento entre ellos. Por ello, son fundamentales los tratados internacionales como el Acuerdo de París, según afirma el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon.

La insaciabilidad de las inversiones y el consumo tal vez tengan que moderarse para ofrecer una adaptación real, que probablemente será compleja, para transitar a un nuevo sistema energético, al cual ya le es muy difícil innovar en tecnología capaz de absorber la galopante demanda energética actual. En regular la demanda está la clave.

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Y ahora… ¿Qué puedo hacer?

En Escocia

Escocia es uno de los territorios donde las campañas de desinversión han calado fuerte en las instituciones académicas y políticas. Existen varias iniciativas algunas de ellas estudiantiles:

  • Unirte a la campaña Reinvest Scotland coorganizada por Common WealUnison Scotland y Friends of the Earth Scotland. El objetivo de esta campaña es que los consejos territoriales escoceses retiren sus fondos de pensiones invertidos en acciones de las industrias de combustibles fósiles. A cambio se demanda que se reinvierta en vivienda social y energías renovables.
  • Si eres estudiante universitario puedes unirte al grupo People & Planet. Este grupo con presencia en diferentes universidades escocesas como Edimburgo, Glasgow o Aberdeen ha conseguido movilizar a sus universidades y hacer que retiren total o parcialmente todo el dinero que tienen invertido en combustibles fósiles.

Cualquiera de estas organizaciones nombradas anteriormente podrán facilitarte información si hay algún grupo de campaña  en tu localidad más cercana. 

 

En España

En el Estado español el movimiento de la desinversión en combustibles fósiles arrancó en 2014. Además de la campaña sobre desinversión en combustibles fósiles hay muchas otras opciones para mantener el flujo de dinero a salvo de especulaciones inciertas. A continuación, nombramos algunas de las acciones que puedes llevar a cabo para poder tener más control sobre la inversión de tu dinero: 

  • Unirte a la campaña de desinversión en combustibles fósiles,sobre todo a través del grupo 350.orgBCN.

 

En Latinoamérica

En muchos países latinoamericanos como en Colombia o Brasil, la industria extractora de combustibles fósiles está financiada por las inversiones provenientes de fondos de pensiones u otros activos financieros de países europeos u otros países con economías más desarrolladas. Hay muchas acciones que se pueden llevar a cabo como firmar peticiones o participar en campañas locales. Aquí te dejamos algunos ejemplos de acciones:

En Colombia:

  • Firmar la petición para evitar el desvío del arroyo Bruno en La Guajira Colombiana. La multinacional Cerrejón ha recibido todos los permisos del gobierno para desviarlo con el fin de extraer más de 35 millones de toneladas de carbón que hay en el lecho del arroyo. Durante los últimos 30 años, las comunidades de campesinos de La Guajira han sufrido impactos muy trágicos por los desplazamientos ocasionados por la explotación de El Cerrejón, la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo. La mina de El Cerrejón ha obtenido inversión de los fondos de pensiones del parlamento escocés.  

En Brasil:

  • Participar en la campaña de paralización del fracking con el grupo 350 Brasil.

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Uso de castellano para estudiantes anglófonos avanzados 

(1) Efecto invernadero 
Definición:  Aumento de la temperatura atmosférica debida a la radiación calorífica que producen los óxidos de carbono desprendidos de las combustiones industriales.
Ejemplo: Este gas es el principal responsable del efecto invernadero y en consecuencia, del calentamiento global”. 
Traducción: “This gas is primarily responsible for the greenhouse effect and consequently global warming.”
Comment: Curiosamente el invernadero es el recinto cerrado donde se cultivan las plantas para protegerlas del frío, por tanto del invierno y de ahí deriva la palabra “invernadero” la traducción literal de “greenhouse” seria “casa verde” que en castellano significa literalmente una casa pintada de verde. 

(2) Entramado
Definición:  Estructura, organización. Normalmente se utiliza para enfatizar que hay un proceso o una serie de relaciones de causas o efectos. 
Ejemplo: “[…] explica la geopolítica actual con el entramado de relaciones internacionales y conflictos entre regiones productoras y consumidoras.”
Traducción: […] explains current geopolitics with the framework of international relations and conflicts between producing and consuming regions.”
Comment: La traducción literal de “frame” es “marco” y en la mayoría de casos sería intercambiable con entramado. 

(3) Índice bursátil
Definición:  Un índice bursátil corresponde a un registro estadístico compuesto usualmente de un número, que trata de reflejar las variaciones de valor o rentabilidades promedio de las acciones que lo componen.
Ejemplo:Un ejemplo de estas iniciativas es el índice bursátil creado por la Organización de Inversión Medioambiental […]”
Traducción:“An example of these initiatives is the stock index created by the Organization of Environmental Investment […]”
Comment: El adjetivo bursátil proviene de “bolsa” que es la traducción en castellano de “stock market”.

(4) A cielo abierto
Definición:  Algo (en este caso la mina) que se encuentra expuesto en la superficie y no es subterráneo. 
Ejemplo: “[…] la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo.”
Traducción: “The world’s largest open-cast coal mine”.
Comment: Tanto en inglés “open-cast” como en castellano “a cielo abierto”  son adjetivos que se utilizan a menudo en el ámbito de la minería. 

(5) No vinculante
Definición:  Que no vincula a la ley o la norma. 
Ejemplo:[…] para frenar el pronosticado e inminente cataclismo climático firmando un tratado no vinculante, el Acuerdo de París.”
Traducción: “… to curb the foreseen and imminent climate cataclysm by signing a non-binding treaty, the Paris Agreement”.
Comment: “Vincular” y “To bind” son en ocasiones sinónimos pero no siempre, se suelen vincular asuntos o personas a hechos, pero no se vinculan objetos, por ejemplo “how to bind paper” es como “encuadernar papeles” pero no como “vincular papeles”. 

(6) Deshacerse de 
Definición:  Desechar, desprenderse de. 
Ejemplo:[…] nuevos sectores que se están deshaciendo de  sus activos en combustibles fósiles..”
Traducción: “… New sectors that are getting rid of their fossil fuel assets”.
Comment:  Además de getting rid of se puede utilizar como traducción de discard “deshacerse de ropa” por “discard clothes”.

(7) Sustento
Definición:  Alimento y mantenimiento de lo necesario para vivir.
Ejemplo:[…] destruyendo el sustento de los habitantes de las zonas donde operan, según la organización.”
Traducción: “[…] destroying the livelihoods of the people in the areas where they operate, according to the organization.”

(8) Apaciguar
Definición:  Poner en paz, sosegar, aquietar.
Ejemplo:La voluntad política de los gobiernos es necesaria para apaciguar el cortoplacista apetito de los inversores y reorientar la transición energética.”
Traducción: “The political will of governments is necessary to appease investors’ short-term appetite and reorient the energy transition.”

Autor: Jordi Albacete

I am an environmental journalist. My passion for the protection of human and environmental rights has been inspired by research led journalism. My ambition is to communicate and inspire people to make positive changes in the environment. Twitter @albacetejordi or Linkedin.

Periodista medioambiental. Mi pasión por la protección de los derechos humanos y medioambientales se ha forjado a través de la investigación periodística. Mi objetivo es comunicar e inspirar a la gente para hacer cambios positivos y proteger el medioambiente. Twitter @albacetejordi o Linkedin.

5 opiniones en “Ahorros, desinversión y activismo para mitigar el calentamiento global”

  1. Muy interesante el concepto “burbuja de carbono” No lo conocía. Similar supongo al ya famoso,”burbuja inmobiliaria”, y con resultados igualmente catastróficos.

  2. Me ha parecido muy interesante y lo voy a extender sobre mis amistades y conocidos, por ver cómo cada uno que tenga inversiones en un sitio ú otro contribuye a que se siga emitiendo toda esa contaminación procedente de los combustibles fósiles.
    Tampoco sabía lo de esa mina a cielo abierto que es la mas grande del mundo y que está en El Cerreón (Colombia)

  3. Mientras en el mundo haya gente dispuesta a dedicar su tiempo a cuidar y mejorar nuestra madre Naturaleza. Los todopoderosos del dinero o del poder político, tendrán frente así un espejo que les haga ver que su enfermedad de la codicia es la causante de tantos males, abusos e injusticias que en muchos casos revierte contra si mismo. ¡Ay Trump, Trump!

  4. Muy interesante y necesario artículo. Me gustaría saber más sobre campañas de desinversión en América Latina, Argentina o Bolivia por ejemplo.

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